REMEDIOS CASEROS
Porque nos enfermamos.

COLESTEROL

De todas las sustancias que intervienen en la nutrición, es probable que el colesterol sea el que tiene peor fama.

Lo dice la sabiduría popular, tu abuelita que te aconseja no comer tanta carne, el médico que mira tus análisis con el ceño fruncido y hasta las publicidades de la televisión que te recomiendan productos para bajarlo naturalmente.

Estamos condicionados a creer que el colesterol es un veneno cuando en realidad sólo su exceso es lo que causa daño.

 

Dicho en otras palabras debemos tener un nivel normal de colesterol, siempre, porque éste es crucial para distintas funciones de nuestro metabolismo: se lo encuentra tanto en el recubrimiento de las membranas celulares como en las terminaciones del sistema nervioso.

Al ser una grasa, el colesterol no se disuelve en sangre. Nuestro organismo, sabio, lo envuelve en unas "cápsulas" para permitirle que viaje hacia diferentes sectores de nuestro cuerpo donde es necesario.

Estas cápsulas se conocen como lipoproteínas.

Son el famoso colesterol LDL y HDL que aparece en sus análisis de sangre.

Cuando comemos, todo el colesterol entra por el estómago y va al hígado que se encarga de distribuirlo por todo el cuerpo. Lo envía como LDL, por eso si comemos colesterol de más

habrá demasiado LDL "circulando" y terminará por depositarse, sobre todo, en las arterias.





Es por eso que el LDL es considerado el colesterol "malo". Por el otro lado, el exceso de colesterol que no se utiliza es enviado de regreso al hígado como HDL, para ser eliminado. Por eso, éste es considerado el colesterol "bueno".

En realidad, vale aclararlo, el colesterol no es bueno ni malo, es su exceso lo que daña.

Es obvio que si vives comiendo colesterol (carnes rojas, fritos, etc) las probabilidades de que este exceso en algún momento dañe tus arterias provocando distinto tipo de enfermedades, es mucho más alta.

Por eso es fundamental mantenerlo a raya.

En este artículo hallará las herramientas indispensables -fuera de los medicamentos que le haya recomendado su médico para conseguir que su próximo análisis de colesterol muestre niveles normales, si es que estaban altos.

La verdad


Carne, pollo o pescado empanados tienen colesterol. ¿Es verdad ? Es una verdad sólo a medias, exactamente la misma media verdad dice que si tenemos valores de colesterol por debajo de los 200 miligramos todo está bien.

La realidad es que una carne empanada hecha con poco aceite y frita durante el tiempo correcto, en casa, casi no tiene colesterol. Y que si nuestro análisis de colesterol marca menos de 200 pero tenemos el LDL muy alto o el HDL muy bajo, igual estaremos en riesgo.

Por eso es importante que en nuestro chequeo anual se den estos dos valores por separado.

En reglas generales un médico tratará de hacer "algo" cuando note que en un paciente de más de 30 años los valores de colesterol total están por encima de los 200 miligramos.

Si está apenas por encima de esa cifra, indicará una pequeña dieta. Pero si la supera ampliamente, seguramente reforzará esa dieta con un medicamento. El LDL es el único valor en esta ecuación que mientras más bajo esté, mejor; exactamente lo contrario que ocurre con el HDL.

Los especialistas en enfermedades cardiovasculares calculan que por cada "puntito" que incrementamos el HDL disminuimos el riesgo cardíaco en la misma proporción.
r. TRIGLICÉRIDOS
Usted habrá notado en más de una ocasión que los médicos no se fijan solamente en los valores de colesterol sino que también ponen especial atención en otro índice: el de los triglicéridos.

Estos son otro tipo de grasa tan peligrosa, en exceso, como el colesterol. No es difícil reconocerla.

Las adiposidades que se localizan antes que nada en el estómago o a los costados de las piernas, están repletas de triglicéridos.

La relación entre estos dos valores (colesterol y triglicéridos) es tan vital como ambos por separado.

Ocurre que si los valores de colesterol son normales pero los de triglicéridos son altos, igual habrá que tomar medidas.

Y si ambos están por las nubes, el riesgo de sufrir algún tipo de problema del corazón será mucho mayor.

Como ya hemos visto, el hígado es la puerta de entrada del colesterol al organismo. En sí, este órgano se encarga de fabricar el colesterol que nos hace falta si es que no lo incorporamos a través de la comida (algo que ocurre

con frecuencia entre los vegetarianos).

Se calcula que casi un 50% del colesterol que hay en nuestro organismo proviene de lo que comemos.

Si nos pasamos la vida comiendo grasa, habrá demasiado colesterol circulando por el cuerpo y tarde o temprano se producirá algún daño.

El exceso de colesterol solo se combate de dos maneras:

  1. Programa de alimentación equilibrado con pocas grasas animales.
  2. Actividad aeróbica moderada, con un plan de ejercicios de tres veces por semana.

130 puntos menos

Hace ya algunos años el Centro de Investigaciones Nutricionales de la Universidad de California diseñó un programa para bajar los niveles de colesterol drásticamente.

Este plan tenía -tiene- una razón de ser: California es uno de los estados con mayor índice de obesos y enfermos cardiovasculares, que le cuestan al sistema médico de los Estados Unidos, miles de millones de dólares en atención primaria.

Todo lo que se pudiera hacer para lograr que la población tuviera niveles mas "normales " de colesterol fue bienvenido.

Este plan nutricional apuntaba primero a reducir la cantidad de calorías diarias, a apenas mil. Si se come sano, aunque se coma mucho -sobre todo vegetales- esa cifra parece lógica para reducir los niveles de colesterol.

De todos modos los lineamientos que encontrarás en este artículo permite comer bastante más que esa cifra, aunque habrá que seguir algunas pautas básicas.

Por ejemplo:
•  Si tienes colesterol alto y deseas bajarlo olvídate para siempre de la leche o el yogur enteros.


Los lácteos están permitidos, pero sólo los descremados.

Incluso en los postres o para cortar el café de la mañana, no utilices leche entera.

 

La carne roja está permitida con cuidado. Elige sobre todo cortes magros, que contengan poca grasa .

  1. Del mismo modo en su alimentación sí o sí vegetales, frutas y cereales. Para que te des una idea, si el plato de la cena es carne con ensalada, el trozo de carne no deberá tener más de 80 gramos y la ensalada deberá ser de casi 200 gramos.
  2. Apenas la tercera parte de lo que comes debe tener colesterol (como sabemos frutas y verduras no lo contienen).
  1. Para bajar el colesterol las fibras deberán ser un agregado indispensable en las comidas, y para eso deberás incorporar muchas legumbres. Las frutas además deberás comerlas con cáscara.

 














Pero todo esto podría no ser suficiente si has mantenido varios años de desarreglos alimenticios.

En ese caso los especialistas aconsejan tomar medidas para aumentar los niveles de HDL. Con esto lograremos eliminar mas rápidamente de la sangre el colesterol excesivo.

¿Que se puede hacer para aumentar el HDL?

ATENCION:
*             Carnes sí, pero mejor si es de pescado.
Son conocidas las propiedades del pescado sobre todo los conocidos como "azules" de aguas profundas que contienen los famosos ácidos omega 3, 6 y 9 que ayudan a controlar el colesterol en sangre.

Casi sin darte cuenta puedes aprovechar sus beneficios incorporando atún al natural en una ensalada o sardinas como parte de una picada.
• El milagro de la vitamina B3

Cuando los médicos ya han probado una dieta y los niveles de colesterol no bajan, el primer "medicamento" que se receta suele ser vitamina B3 (también conocida como niacina).

¿Por qué? Porque está comprobado que la vitamina B3 ayuda al hígado a procesar mejor el colesterol. Pero tenga en cuenta que los suplementos de farmacia de vitamina B3 sólo pueden ser recetados por el médico.

¿Una opción? Incorporarla de manera natural a través de la levadura y los cereales integrales.

Más naranja y pomelo
Existe una relación muy marcada entre los niveles de vitamina C

y el colesterol.

A mayor cantidad de vitamina C, más aumenta el HDL.

Si bien este consejo puede no siempre reflejarse en los análisis de sangre es de todas maneras una alternativa fácil de tener en cuenta.

Y de paso potenciará las defensas de su sistema inmunológico.

La condición femenina
Es bien sabido que, hasta la menopausia las mujeres poseen una protección extra contra los problemas de corazón debido a sus hormonas.

Los hombres, al no generar estrógenos, no cuentan con esta "protección extra", que permite que hasta los 50 años apenas 2 de cada 10 pacientes cardíacos sean mujeres.

Sin embargo, a partir de que la menstruación desaparece, las mujeres pasan a tener casi el mismo riesgo cardíaco que los hombres.

Si perteneces al sexo femenino, tienes más de 50 años, y has charlado con tu médico acerca de la posibilidad de tomar pastillas para paliar las síntomas del climaterio (calores nocturnos, sofocos, malhumor), tal vez una terapia con estos medicamentos sea una buena alternativa para solucionar varios problemas al mismo tiempo: no solamente mejorarás tu estado de ánimo sino también incrementarás considerablemente el colesterol HDL.»
Una hamburguesa de un local de comida rápida puede contener entre 600 y 1000 calorías y hasta 300 miligramos de colesterol.

No existe probablemente ningún alimento más relación colesterol que la hamburguesa.

Si se piensa que forma parte del menú de un estadounidense medio, al menos cinco veces por semana, se entenderá el por qué de la formidable epidemia de obesidad que asola a Norteamérica.

Una hamburguesa que se expende en un local de comida rápida, de las grandes, doble y con todos los condimentos, puede aportar la nada graciosa cifra de 1.000 calorias en una sola comida.

Pero lo más grave es que al comer ese bocadillo, incorporaremos casi 300 miligramos de colesterol de golpe, una verdadera bomba de grasa.

En lo que se refiere a las cadenas de comida rápida (fast-food) no existe hamburguesa sana, porque la grasa está directamente en el modo de elaboración.

 

Todo podría indicar que a las cadenas de comida "chatarra"'les ha llegado el momento de cambiar