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EL DICTAMEN
Pisar la cola del tigre.
Este no muerde al hombre. Éxito.
La
situación es en verdad difícil. Lo más fuerte y lo más
débil se encuentran en contacto directo. Lo débil le pisa los talones
a lo fuerte y se entretiene provocándolo. Pero lo fuerte lo deja hacer
y no le hace daño alguno, pues el contacto es alegre y nada hiriente.
La
situación humana es esta: uno tiene que habérselas con personas
salvajes, inabordables. En este caso elobjetivo deseado se alcanza si en su porte,
en su conducta, se atiene uno a las buenas costumbres. Las formas de conducta
buenas y gratas conquistan el éxito aun en el caso de enfrentarse con gente
irritable.
LA IMAGEN
Arriba el cielo, abajo el lago: la imagen del Porte.
Así distingue el noble entre alto y bajo y afirma con ello el sentido del pueblo.
El
cielo y el lago revelan una diferencia de altura que se ha producido por sí
misma conforme a la naturaleza de ambos; por lo tanto ninguna forma de envidia
enturbia esta relación. Así también en el seno de la humanidad
tiene que haber diferencias de nivel.
Es imposible lograr que la igualdad general
sea una realidad. De lo que se trata es que las diferencias de rango en la sociedad
humana no sean arbitrarias e injustas, pues de otro modo la envidia y la lucha
de clases será consecuencia inevitable. Si, en cambio, las diferencias
de rango externas responden a una justificación interior, y si la dignidad
interior forma la pauta para el rango externo, reinará la calma entre los
hombres y la sociedad logrará el orden.
Las
Diferentes Líneas
Al
comienzo un nueve :
Porte sencillo. Progreso sin defecto.
Se encuentra
uno en una situación en la cual todavía no lo comprometen los deberes
del trato. Si se comporta con sencillez, permanecerá libre de compromisos
sociales y podrá dedicarse con toda tranquilidad a las inclinaciones de
su corazón, puesto que nada exigirá de los hombres y se mostrará
contento. Pisar significa no detenerse, sino más bien seguir la marcha.
Uno se encuentra en una posición inicial muy insignificante, pero posee
la fortaleza interior que garantiza el progreso. Si se conforma con lo sencillo,
podrá progresar sin defecto alguno.
Cuando alguien no encuentra sosiego
a raíz de su condición modesta, pretenderá avanzar y será
ambicioso e inquieto; con su comportamiento se empeñará en escapar
de su condición inferior, de la pobreza, y no en razón de su deseo
de realizar algo. Una vez alcanzada la meta, se volverá con seguridad soberbio
y hará ostentación de su prosperidad. De ahí que su progreso
adolecerá de defectos.
El hombre capaz e inteligente, en cambio, se mostrará
contento en su porte sencillo. Sólo desea progresar con el fin de realizar
algo. Si de este modo llega a la meta, logrará realizar su obra y todo
marchará debidamente.
Nueve
en el segundo puesto:
Pisar en llana y sencilla vía.
La
perseverancia de un hombre oscuro trae ventura.
Se alude aquí a la situación
de un sabio solitario. Este se mantiene apartado del bullicio mundanal, no busca
nada, no quiere nada de nadie, no se deja encandilar por objetivos seductores.
Permanece leal a sí mismo, y así atraviesa la vida recorriendo un
camino llano y sin que nadie lo moleste. Como es sobrio y dócil y no desafía
al destino, permanece libre de complicaciones.
¦Seis
en el tercer puesto:
Un tuerto puede ver, un tullido puede pisar.
Pisa la cola del tigre. Éste muerde al hombre. Desventura!
Un guerrero
actúa así en bien de su gran príncipe.
Un tuerto ciertamente
puede ver, pero su vista no le alcanza para obtener una visión clara. Un
tullido ciertamente puede pisar, pero ello no le alcanza para avanzar. Cuando
alguien afectado de tales debilidades se tiene no obstante por fuerte, y en consecuencia
avanza hacia el peligro, atraerá sobre sí la desgracia, puesto que
se embarcará en una empresa que va más allá de sus fuerzas.
Esta manera intrépida de embestir sin tener cuenta las propias fuerzas,
puede a lo sumo aceptarse cuando se trata de un guerrero que lucha por su gran
príncipe.
Nueve
en el cuarto puesto :
El pisa la cola del tigre.
Cautela y circunspección
conducen finalmente a la ventura.
Se trata de una empresa riesgosa. Existe
la fuerza interior necesaria para llevarla a cabo. Pero esta fuerza interior se
combina hacia afuera con una cautela vacilante, a diferencia del trazo anterior
que siendo interiormente débil, arremete sin embargo hacia el exterior.
Así, en este caso, queda asegurado el éxito final, que consiste
en el hecho de imponer uno su voluntad, vale decir de superar el peligro mediante
el recurso de seguir avanzando.
Nueve
en el quinto puesto:
Porte decidido.
Perseverancia, con conciencia
del peligro
Se trata del regente de todo el signo. Se ve uno forzado a adoptar
un porte resuelto, a pisar con decisión. Pero al proceder así debe
tenerse siempre presente el peligro que implica semejante porte decidido, sobre
todo si uno persevera en ello. únicamente la conciencia del peligro hace
posible el éxito.
Al
tope un nueve dice el I CHING:
Contempla tu porte y examina las señales favorables.
Si todo es perfecto, advendrá una elevada ventura.
La obra llegó
a su término. Si se quiere saber si tendrá consecuencias venturosas,
contémplense retrospectivamente el propio comportamiento y las consecuencias
que ha tenido. Si los efectos fueron buenos, la ventura queda asegurada. nadie
se conoce a sí mismo. Sólo por las consecuencias de su actuación,
por los frutos de las obras, podrá apreciarse cuánto es dable esperar.
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