HOROSCOPO CHINO

 

DRAGON

CARACTERISTICAS DEL DRAGON EN LA ASTROLOGIA CHINA

Años del DRAGON

1916-1928-1940-1952 1964-1976-1988-2000-2012

Si pudieran atribuírsele títulos nobiliarios

a los animales del horóscopo chino,

con toda seguridad el dragón se derivaría en los de Príncipe, Rey, Emperador.

Todo en el es nobleza, fasto, grandeza, y exuberancia.

Claro que la humanidad no puede permitirse el lujo

de arrojar cada doce años una generación

de auténticos nombres, de modo que esa nobleza

de alma del signo, el ideal al que aspiran

los nacidos bajo el imperio del dragón.

Y si no pueden ser auténticos de linaje espiritual, son, imitadores de esa nobleza, con actitudes arrogantes, que contemplan a los demás por encima del hombro, con sentimiento o con complejo de superioridad.

Este sentimiento de superioridad lo lleva de un modo natural a ocuparse de asuntos públicos, ya que, razona el dragón, si el es superior, porque no hacer de los demás un beneficio de esa ganga.

El dragón ese personaje que más directamente

va a la vida política y el que más fácilmente triunfa ella.

Su pensamiento, es acción y se expresa con un gran calor,

con una tal vehemencia que contagia a los demás su entusiasmo.

No es persona de grandes ideales, pero cuando encuentra una ideología que va con su personalidad, le presta al fuego de su pensamiento y puede jugar el rol de un auténtico iluminado..

Cuando pronuncian su discurso o cuando escriben un libro, y ambas cosas son fáciles para un dragón .

Escriben con gracia y galanura, lo hacen como si se encontraran en estado de trance.

Son ellos los que escriben pero más parecen instrumentos utilizados por seres espirituales para dar al mundo un mensaje.

Ello hace que los dragones sean muy distintos en sus actuaciones a como se muestran en los momentos ideales de escribir o de hablar.

El dragón sufrirá en la vida: divino al crear, será humano y a veces demasiado humano en el obrar.

Si su carrera política no está empañada por un escándalo, el de la voz era un personaje que no se salga de su vida

y su influencia puede abarcar todo una época. Asistirá a la celebridad y la obtiene, un aprovechando todas las ocasiones y aun creando las para que el mundo sepa que existe.

 

Profesional, el dragón es un actor consumado, un actor nato sobre todo, el dragón no evolucionado, que se ve en cierto modo obligado interpretar permanentemente el rol del noble y el gran señor.

 

Pero cualquiera que sea su nivel de evolución, el dragón es siempre magnífico, tiene un gran corazón, no suele operar a traición y hará todo lo que tenga, tanto en lo intelectual, en lo físico como lo material.

Es raro que el dragón sea tacaño, salvo si en su tema solar tiene algunos planetas maleficiados en sus signos.

 

Haga lo que haga, el dragón es el triunfador nato.

En su profesión ser el primero.

Vedette si es actor, presidente si hace política, director general si sigue una carrera comercial, abogado homérico, o arquitecto o financiero famoso.

Y balas fama pisándole los talones y cuando un dragón no puede ser el primero por razones de destino, entonces se convierte en un perturbador, en un intrigante y aún en personaje peligroso, a ya que con el no va a los términos medios: o es todo lo o es todo sombra.

Un dragón en la oposición representar un gran peligro para cualquier sociedad, para cualquier gobierno.

 

Siendo un personaje lanzado el exterior, a la conquista, lo que el dragón no consigue dominar en su interior, su vida de familia, hogar.

Este es el talón de Aquiles de los dragón, su parte vulnerable como el secreto que temen que sus enemigos descubra.

El dragón masculino se casa a menudo con una mujer que no está a la altura de sus ambiciones, que no las comparte y que se ría de la soberbia gran de esa de su cónyuge dragón, el cual quisiera recibir en una mansión en la que todo estuviera en orden, dar suculentos banquetes, servidos exquisitamente, pero no puede contar con la colaboración de su compañera y se encuentra con una casa desordenada, sucios, poco propicio para las recepciones.

El dragón femenino huye de las faenas caseras como el diablo y el hogar constituye para ello una auténtica preocupación, una objeción, y acaba pasando fuera de él la mayor parte del tiempo.

 

Como el dragón masculino, tendrá grandes ambiciones, pero le será más difícil realizar la en la sociedad actual y al no sentirse identificada con hogar y su familia, y corre el peligro de convertirse en un desarraigado.

El signo del dragón es más favorable a los hombres que las mujeres.

Aunque ellos no saben todas estas cosas de un modo preciso, las intuyen y esa la razón fundamental de que el dragón era un solterón empedernido y que si se decide por el matrimonio, los celebre tardíamente y que no llegue a tener hijos.

Pero hay otra razón que le impulsaba a la soltería: su autosuficiencia y su auto satisfacción.

El dragón está contento de sí mismo, ama apasionadamente su profesión, sus éxitos como a sus ambiciones y se dice que no necesita verdaderamente que le estimule la aplauda, por que el jazz aplaude asimismo y encuentra toda clase de estímulos en sus triunfos.

Esto no significa que el dragón no será una amante apasionado, pero también en el amor hace mucho teatro y sus arranques son más fingidos que reales.

Es cerebral en el amor, le gusta politizar, magnificar y es el que más inspirada por la se dedica a la mujer.

Es muy posible que sea el dragón el inventor del piropo.

Pero el dragón no encadena, no guarda aspecto, y pronto estarás enamorado no es más que un bello recuerdo.

En cambio, el dragón si suscita muchos aspectos sólidos, inmortales. Deja una huella profunda en los corazones

y cada rupturas significa para el arte negro un drama.

 

El mono y la rata con los animales que más seducen al dragón.

El primero se satisface plenamente sus instintos amorosos, mientras que el segundo estimula su mental, encontrando en el, argumentos para esgrimir razones para creer.

Pero cuando los ha utilizado el dragón deja que cada uno siga su camino.

Dragones Famosos: Gabriel García Márquez, Salvador Dalí,

Ernesto "Che" Guevara, Juana de Arco, Federico Nietzsche, Mae West,

John Lennon, Sarah Bernhardt